martes, 14 de febrero de 2017

Ferrari LaFerrari: cuando la combustión interna no es suficiente.

La tradición de la marca del cavallino de festejar sus aniversarios con autos que revolucionarían al mundo comenzó en 1987, con el F40 (por el 40 aniversario de Ferrari). Sin duda un auto que perduraría en el tiempo y la memoria de los adictos a la velocidad. A los 8 años llegó el F50 (mejor olvidar ese desliz), y en 2002 fue presentado el Enzo (F60), otro purasangre superpoderoso. Esa herencia de excelencia automotriz pone un gran peso en la espalda de la nueva joya de la marca de Maranello, un hiperdeportivo que, al menos por su exterior, ciertamente promete. Y mucho.
Sobre el eje trasero de la F70 se esconde un V12 de 6.3 lt. que libera 789 HP, el cual es asistido por una unidad de KERS que recupera la energía perdida en el frenado y produce 161 HP. Este sistema brinda al vehículo explosiones de potencia por períodos cortos de potencia cuando es activado. La suma de estas dos unidades de poder es 950 HP, lo cual se traduce como la mayor cantidad de potencia que alguna Ferrari haya producido jamás. El torque combinado es de 664 libra - pies, llevadas al suelo mediante una caja de 7 velocidades de doble embrague. El resultado de esta asombrosa mecánica es 0 a 100 km/h en 2.7 segundos y una velocidad máxima de 349 km/h. El peso de esta máquina es de unos 1255 kg. sin fluidos y unos 1585 con, ostentando un ratio de 599 HP por tonelada. Increíble.
La LaFerrari, a diferencia del Porsche 918, es tracción trasera, lo que le da un tinte intimidante. Dicho eso, no es para nada peligrosa gracias a un ingenioso sistema de control de tracción y aerodinamia activa, que utiliza la fuerza del aire para mantener el coche sobre la pista. 
A diferencia del Porsche 918 y el McLaren P1, la LaFerrari no puede ser conducida en modo eléctrico 100%. Esto es porque el sistema de KERS que alimenta las baterías solo puede ser recargado por el frenado del auto, y no enchufado a la corriente como sus otros dos rivales. De acuerdo a Ferrari, esto es porque "no estaban interesados en un auto eléctrico". Esa es la manera italiana.  
Por dentro, la F70 se ve claramente influenciada por la deportividad y la persistente puja por la reducción de peso. Sin embargo, se pueden encontrar varios de los lujos que cualquier príncipe árabe demanda, como por ejemplo el aire acondicionado o el sistema de navegación satelital. La búsqueda por la óptima performance se refleja en detalles como el asiento, el cual esta fijo en el lugar y es el tablero con el volante el que se acerca o aleja. Esto permite tener un asiento sin mecanismos debajo, permitiendo que el conductor se siente más cerca del piso en una posición parecida a la de un piloto de Fórmula 1, lo que últimamente conduce a un centro de gravedad más bajo. 
La carrocería de la LaFerrari, manufacturada en 4 tipos diferentes de fibra de carbono para mantener el peso lo más bajo posible es, como poco, llamativa a la vista. Las tomas de aire detrás de las puertas, la agresiva trompa, las amenazantes luces delanteras y la intimidante toma frontal son ejemplos de cómo un automóvil hito en la historia de una de las más renombradas marcas del mundo debería lucir. Personalmente, no es un auto que me parezca lindo: tantas líneas tan violentas se tornan casi burdas y abrumadoras. Sin lugar a duda es un auto que llama la atención por donde se lo mire, pero no por eso me parece bello.
El precio de las 499 unidades fabricadas en el 2014 fue de aproximadamente 1.5 millones de dólares. Ahora bien, quien quiera comprar una LaFerrari en el día de hoy deberá pagar un precio mucho más alto, ya que en Diciembre de 2016 una unidad fue subastada por unos humildes 7 millones de U$S. 
A diferencia del 918, este vehículo definitivamente pone a la electricidad no al servicio de la reducción del consumo (aunque lo logra), sino al servicio de la velocidad. A esta altura esta de más mencionar que el 918, la LaFerrari y el P1 compiten en una liga propia, en la que los tres se diferencian por las sutilezas y detalles. Si el 918 es un híbrido amante de la velocidad, la Ferrari es un híbrido derivado de la F1, estricta y únicamente para propósitos deportivos. 

Porsche 918: híbrido al máximo.

Había una vez un auto híbrido. Toyota Prius lo bautizaron, y resultó todo un éxito en ventas. Pero no fue ni por asomo cautivante para nosotros amantes de la velocidad. Esto es porque el Prius usa la electricidad para salvar al mundo, y eso esta bien; pero el precio a pagar en la velocidad es demasiado alto. Por suerte, Porsche llegó a ponerle un fin a esta moda eco-friendly, y dispuso la electricidad al servicio de la potencia.
Este plug-in hybrid posee detrás de la espalda del conductor un V8 de 4.6 litros que por sus propios medios es capaz de producir 608 HP. A éste, se le suman dos motores eléctricos: uno en la parte trasera que sirve como el generador principal, produciendo 154 HP y traccionando las ruedas traseras en tándem con el motor de combustión interna mediante una caja de doble embrague de siete velocidades; y otro en el frente de 125 HP que opera sobre las ruedas delanteras. El resultado de esta magnífica combinación es un auto de 887 HP y 940 libra-pies de torque con tracción en las cuatro ruedas, que aún así sólo pesa 1640 kg, dando un ratio de 541 HP por tonelada (para dar una cierta perspectiva, el Bugatti Veyron original del 2005 posee 530 HP por tonelada). Todas estas cifras dan como resultado un auto que acelera de 0 a 100 km/h en 2.6 segundos gracias a la potencia instantánea de los motores eléctricos, y hasta una velocidad máxima de 351 km/h.
Otro aspecto interesante de este auto es el hecho de que el viraje es realizado por las cuatro ruedas, en lugar de sólo las dos delanteras como es usual. El sistema, en una curva de baja velocidad, dobla las ruedas traseras en la dirección opuesta a las delanteras, mejorando la agilidad en curvas cerradas. En curvas de alta velocidad, dobla las ruedas en la misma dirección en que apuntan las delanteras, mejorando la estabilidad integral del vehículo.
El 918 puede ser conducido usando varios modos de manejo. En modo carrera, todos los motores producen la máxima potencia posible. En modo híbrido, la computadora de a bordo alterna entre el V8 y los motores eléctricos de la forma más eficiente posible. En modo ecológico, el auto utiliza sólo los motores eléctricos. En este modo, la autonomía es de 29 km. Las baterías, además del sistema de enchufe situado en el pilar B detrás de la ventana del conductor, se recargan mediante un sistema de KERS (que recupera la energía que de otra forma se perdería en el frenado) y recuperando la energía que produce el auto cuando se mueve en punto muerto.
En el interior, los lujos no fueron sacrificados en pos de la reducción de peso. Al contrario, el 918 posee asientos eléctricos, dirección asistida, vidrios eléctricos, control climático, un sistema de sonido de 11 parlantes, techo descapotable estilo targa y una pantalla táctil en el centro que permite controlar el sistema de entretenimiento a bordo.
En el exterior, el estilo es extremadamente agradable a la vista. Se aprecia la inspiración en el clásico Carrera GT, así como también en los autos de carreras 917 y 906. Guardando coherencia con la línea de diseño de la firma alemana, el diseño tampoco es muy salvaje y arriesgado, aunque posee toques encantadoramente deportivos como las tomas de aire laterales o los escapes montados en la parte superior de la tapa del motor, detrás de la cabeza del conductor.
¿El precio a pagar por toda esta genialidad de la ingeniería y la tecnología? En el 2015 (recordemos que esta es una versión limitada de 918 unidades), Porsche pedía U$S 845.000 como piso, sin extras. Hoy, un usado probablemente ronde los U$S 2.000.000.
La técnica y tecnología puestas en este auto es por si sola, un hito de nuestra generación. La utilización de todos los medios que conoce el humano para mover un auto, y la disposición de ellos a la Diosa Velocidad es una muestra de lo que somos capaces como raza. Juzgar este auto es imposible, porque no hay punto en comparación a nada que conozcamos: este vehículo elevó el estándar. Aún así, posee un fatal punto en contra: sus máximos (y únicos) competidores. Dos autos que, como éste, son obras maestras de la mecánica y la ingeniería: el McLaren P1 y la Ferrari LaFerrari.

lunes, 7 de octubre de 2013

SRT Viper 2013: La vuelta de un grande.

El Viper está de vuelta. Y no le den importancia a todo lo que escucharon, porque no volvió más tranquilo. ¿Y qué si tiene control de tracción, control de estabilidad y GPS con Bluetooth? Esta es una bestia, y una en serio.
Detrás de las ruedas delanteras y escondido bajo el capó, hay un motor que posee cilindradas de 1930. 8.4 L en un V10 que produce 640 HP (649 CV), capaces de llevar al Viper de 0 a 100 en 3.4 segundos y hasta los 331 km/h antes de ser detenido por las leyes de la física. La nueva transmisión manual de seis velocidades posee un 50 por ciento más de fuerza en su eje, lo que le permite distribuir mejor la potencia a las ruedas traseras. Otro cambio se ve en la suspensión, la cual fue modificada para que el auto pueda doblar en las curvas sin chocar contra un árbol. Los frenos también fueron mejorados, que ahora son ABS de 4 canales.
Por dentro, se nota la intención de Chrysler y Fiat de hacer un auto más cómodo para el día a día, y no una máquina del circuito como las cuatro generaciones anteriores. Conexión de Bluetooth para el teléfono, control de tracción y estabilidad (ESP) y una pantalla táctil con GPS son pruebas más que suficientes de esto. Todos estos artilugios, sin embargo, no lo hicieron perder la deportividad y violencia características del nombre Viper. De hecho, están combinadas con un interior muy sensual, forrado de cuero rojo y negro en el que se puede ver la influencia italiana de Fiat en términos de estilo y diseño.
La carrocería es una de las características que más me gusta del SRT. Satisface las dos áreas que no pueden ser omitidas en el diseño de un deportivo: el sexo y la violencia. Las curvas impecables lucen bien sea cual sea el ángulo en que se las mire. Mi problema con la generación anterior era que no estaba completamente seguro de cómo quedaba la parrilla con la típica cruz de Dodge. No me malentiendan, creía (y aún lo hago) que era un auto fantástico, un verdadero coche de poster, pero no me terminaba de convencer ese frente. En el modelo 2013, no obstante, solucionaron este "problema". Otra cosa sorprendente de esa maravillosa carrocería es que cada uno de los agujeros que tiene son funcionales. Por ejemplo, las entradas que tiene al lado de las puertas llevan aire a los frenos y al motor. 
El precio del SRT en Estados Unidos es de U$D 102.000 para la versión estándar y U$D 135.000 para el GTS. El único problema con esto es que su principal competidor, el Corvette C7, no supera los U$D 85.000, aún en su versión más cara y con todos los opcionales incluidos. En conclusión, podemos decir que el Viper está de vuelta, y más bestial que nunca. Sobre todo en la cifra del precio.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Toyota Corolla: el noble japonés.

El Toyota Corolla es uno de los modelos más vendidos del mundo, con su fiabilidad, calidad de armado y motorización como puntos fuertes en un mercado que no siempre puede satisfacer a los clientes en estas áreas. Pero, ¿es la décima generación del modelo japonés una excepción a la regla?¿O sigue cumpliendo con esas características que sus antepasados supieron satisfacer genialmente?
El Toyota Corolla es vendido en Argentina en sólo una motorización, igual, para todas las versiones: cuatro cilindros en línea, 1.8 L, 134 HP (136 CV). De 0 a 100, se tarda unos 9.3 segundos para la versión manual y 10.6 para la automática (según Toyota). Para este modelo, no hay cifras en lo que respecta a la velocidad final. Las cajas de cambios son dos: automática de cuatro velocidades para los modelos XEi A/T y SE-G A/T y manual de seis para los modelos XLi, XEi, XRS y SE-G. La diferencia entre las distintas transmisiones no sólo se puede ver en la aceleración, sino que también el consumo aumenta en los modelos automáticos. 
Para conducir en el ámbito urbano, el Corolla es un auto muy tranquilo, con capacidades que sólo puede tener un coche de la mayor marca de autos en el mundo. Excelente insonorización, sistemas hidráulicos para reducir las vibraciones y suspensión trasera de barra de torsión; esas son solo algunas de las características que hacen del Corolla un mejor auto para la vida cotidiana. Pero si lo que se quiere es conducir rápido, el Toyota también cuenta con suspensión MacPherson delantera, frenos ventilados adelante (apoyados por el sistema ABS), y un bajo centro de gravedad, que le permiten deslizarse en curvas a alta velocidad cuando es necesario. 
Si hay que describir al interior en una palabra, esa sería "sobrio". No hay rasgos distintivos en el interior, el cual se basa en una combinación de tonalidades de gris. La única versión que quizás pueda llamar un poco más la atención en cuanto al interior es la XRS, que tiene costuras rojas en la manga de la palanca de cambios y un volante "deportivo" (deportivo entre comillas, porque no es algo que pueda molestar al más conservador de todos los hombres de negocios alemanes). En cuanto a la calidad de armado, esta es perfecta. No se puede encontrar una sola parte que suene a hueca, vibre o nada que se le parezca. 
El exterior continúa lo escueto del interior, con un lateral y una cola bastante agradables. No se puede decir lo mismo de la trompa, la cual, a pesar de lucir mejor en directo que en fotos, resulta un poco rara. En mi opinión, la carrocería es, aunque mejorable, un avance frente a la versión anterior. No es en ningún momento un punto en contra al auto, no obstante, tampoco es un punto a favor.
Los precios de la gama del Corolla varían desde los $115.300 (versión XLi) hasta los $180.800 (versión SE-G A/T). La versión XRS ($162.500) fue promocionada como la opción deportiva, pero lo único que tiene es una costura en la palanca de cambios, un volante diferente y pedazos de plástico en forma de alerón y spoiler delantero. El equipamiento y motorización es prácticamente el mismo que el de la versión XEi, que se vende por $25.000 menos y es 5 Kg. más liviana. Así que si lo que se busca es un Corolla con aptitudes deportivas, no compremos lo que nos vende la publicidad, compremos el XEi.

viernes, 12 de julio de 2013

Mercedes Benz SLR McLaren: El automático más rápido de la historia.

Era obvio que si algo iba a salir de la unión de dos monstruos automotrices como son Mercedes Benz y McLaren, iba a ser un auto fantástico. O por lo menos uno llamativo. El SLR sin duda es llamativo, pero ¿Es tan bueno como aparenta?
A un metro del paragolpes delantero se encuentra un bestial y poderoso motor V8 de 5.4 L. Con un sobrealimentador agrandando el ya gigantesco V8, el SLR es capaz de producir unos explosivos 626 HP (634 CV). Desde 0 a 100 tarda sólo 3.7 segundos, para llegar finalmente a una velocidad máxima de 334 km/h. La caja de cambios fue mejorada por AMG, basándose en la caja automática de 5 velocidades de Mercedes. Por eso podemos decir que, a 334 km/h, el Mercedes SLR McLaren es el auto con caja automática más rápido de la historia de la humanidad. 
Como auto para manejar, el SLR es... Especial. Si vemos las cifras solas, fuera de contexto, directamente podemos imaginarnos que pertenecen a un superdeportivo, como un Lamborghini o un Ferrari. Y en esos autos, la verdadera performance sólo puede ser alcanzada por un experto, alguien que sepa domar a tal bestia. Lo que sucede es que el Mercedes no es una bestia; de hecho es un auto bastante civilizado (cuando quiere). Por eso podemos decir que en el Mercedes no es difícil manejar rápido y con precisión. La enorme cantidad de agarre que tiene es de gran importancia en esta simpleza, junto con los fantásticos frenos de cerámica y el inteligente sistema de control de tracción, el cual te deja divertirte sin matarte. 
El exterior, además de buscar la mejor aerodinamia que puede, está armado para atrapar miradas. La larga trompa con su terminación en punta, las llamativas branquias en el lateral, las enormes ruedas y la estilizada cola son todas características que nos hacen amar al SLR. Desde mi punto de vista, debería haber más autos que se parezcan al Mercedes. Es grande, poderoso, llamativo y hasta malvado en cierto punto. Es genial.
Por dentro, el SLR presenta las comodidades que presenta cualquier otro coupé Mercedes de lujo. De hecho, la consola central es prácticamente la misma que la del SL 55, pero sin la pantalla. Este coche está repleto de sistemas que no son necesarios sino para la comodidad del conductor: un ejemplo muy evidente es la caja automática. Por esto, surge la pregunta ¿Para que le ponen todos estos sistemas que añaden muchísimo peso a un auto hecho de fibra de carbono? La respuesta es lógica: el SLR es un superdeportivo que puede ser usado en el circuito a 200 km/h y también a 40 km/h yendo a comprar leche. Desde este punto de vista, el Mercedes McLaren es lo mejor de dos mundos.
El precio en su momento era de U$D 450.000. Eso parece (y es) muchísimo, sobre todo considerando que sus dos mayores competidores, el Aston Martin DBS y la Ferrari 599 GTB se vendían por U$D 169.000 y U$D 250.000 respectivamente. 
Por lo tanto, podemos decir que el SLR McLaren no es el auto con el mejor precio del mundo, y sus rivales son altamente superiores si consideramos la relación precio-producto. Lo que el SLR tiene que la Ferrari no, es practicidad. Es la capacidad de poder ir y volver a lo de un amigo trayendo cosas en el baúl, y así y todo, más rápido que el Aston Martin.

domingo, 7 de julio de 2013

Alfa Romeo MiTo Quadrifoglio Verde: Ciento por ciento pasión italiana.

El Alfa Romeo Mito (estilizado MiTo, por la unión entre las ciudades Milano y Torino en las que el coche se desarrolló) es el último supermini de la marca italiana. Diseñado para parecer una versión del 8C del  tamaño  de un Fiat Punto, el Mito deleita desde el primer momento en el que se lo ve. 
Hay 10 versiones diferentes del Mito, pero vamos a la que nos interesa, la más potente: el Mito Quadrifoglio Verde. Ésta versión posee un motor 1.4 Multiair turbocomprimido  bajo el capó, que produce 168 HP (170 CV). Este impulsor lleva al Mito de 0 a 100 en 7.5 segundos y hasta los 219 km/h. La caja de cambios es de seis velocidades y la tracción va, como en todos los Alfa pequeños, a las ruedas delanteras.
Una de las mejores cosas que el Mito trae es el nuevo sistema DNA de Alfa. Las siglas DNA significan Dynamic (Dinámico), Normal y All-Weather (Cualquier clima). En el primer modo, el auto se comporta lo más deportivo que puede: la dirección se hace más pesada, el acelerador más instantáneo, el turbo se activa, la suspensión se endurece y los controles de tracción y estabilidad (ESP) se desactivan. ¿El resultado? Un auto que de verdad vale la pena manejar, más deportivo y más parecido a los Alfa compactos de antes. En modo normal se combina el modo Dynamic con una pizca de comodidad, y así se convierte en una bestia más dócil, ya que la se activan los controles de tracción y ESP y se normalizan el acelerador y la dirección. En modo All-weather, los controles de tracción y estabilidad se ponen en máximo al igual que todos los sistemas de seguridad que este coche trae de fábrica. Por lo tanto, lo que nos queda es la duda de por qué el Mito no está siempre en modo Dynamic, si de todos modos, todos los Alfa pequeños de tiempos pasados (como el 147) lo estaban.
Una de las mejores características que el Mito tiene, si no es la mejor, es el exterior. Inspirado en el 8C, uno de los autos más lindos del mundo, este Alfa se lleva todas las miradas. Todo, desde la orgullosa insignia que encabeza el triángulo invertido en la trompa hasta el emblema que dice "MiTo" en la tapa del baúl, esta perfectamente diseñado. La única parte que me puede llegar a hacer un poco de ruido a mi, personalmente, es que las puertas quizás son un poco altas, pero eso ni siquiera es algo que me moleste. En mi opinión, el Mito es un auto genialmente diseñado y uno de los más lindos que se puede comprar por su precio.
Por dentro, el Alfa tiene esa sensación que está en casi todos los coches de la casa italiana, que le provoca a uno pensar "Esta parte se va a caer en cualquier momento. Y esa también. Y esa también." Los plásticos se sienten y ven un poco baratos, y no parece tan refinado como algunos otros autos del mismo segmento. El volante es horrendo y parece de 1989 y los asientos parecen sacados de un Fiat Uno del 2003. Lo mismo sucede con la consola central, que tiene botones poco estéticos, plásticos feos y pantallas desagradables. 
El precio del Mito Quadrifoglio Verde en la Argentina es de $197.000 argentinos, algo así como U$D 36.500. Sus competidores en el segmento son autos como el Ford Fiesta (U$D 23.000), Audi A1 (sobre los U$D 42.000), el Citroen DS3 (sobre los U$D 37.000) y el Mini Cooper (U$D 34.000). 
Entonces, tenemos dos opciones posibles: si estamos buscando un auto pequeño, agradable y lindo, pero un poco deportivo cuando lo queremos andar fuerte, la única duda debe ser si comprar un Alfa Romeo Mito o un Mini Cooper. Yo, personalmente me quedaría con el Mini Cooper, sólo porque es mas raro de ver en las calles de Argentina. Sino, el Mito parece una mejor opción por tener un manejo más divertido. Sin embargo, no puedo recalcar suficiente que ambos son autos muy buenos. 
La otra opción es la que nos interesa si estamos buscando un pequeño hatchback deportivo. En ese caso, lo mejor es esperar hasta el 2014, cuando presenten en la Argentina el Renault Clio RS y el Ford Fiesta ST -estoy 99% seguro de que no van a traer el Fiesta, aunque me gusta tener la esperanza-. En ese momento lo que hay que hacer no es muy complicado: hay que ir a un concesionario Renault y comprar un Clio RS.  

viernes, 28 de junio de 2013

Honda S2000: 9.000 RPM de precisión japonesa.

Honda no es una marca conocida por hacer deportivos roadster y grandes motores; autos que inviten a la velocidad. Pero eso no significa que, cuando comenzaron con el S2000 en 1999, no sabían por donde empezar. Porque éste tiene un pedigree deportivo, que viene desde la década del '60, años en que se fabricaron autos como el S500, S600 y S800. Así que, cuando los japoneses se pusieron a diseñar, sabían qué estaban haciendo. 
Una de las partes que destacan al S2000 del resto de los roadster deportivos, es su motor. Montado en el frente, un cuatro en línea de 2 litros produce 237 HP (240 CV) que llevan al Honda de 0 a 100 en 5.3 segundos, y hasta los 241 km/h. Pero a estas cifras no se llega manejando normalmente, porque el S2000 no es un auto para manejar de esa manera. Los cambios no hay que hacerlos cuando uno cree, porque eso es 2.000 RPM antes de lo que hay que hacerlo. A las 7.000 RPM, tu cuerpo empieza a pedir que cambies, pero no hay que hacerlo. Hay que esperar más, llevarlo al límite y cuando parezca que el motor va a explotar, recién ahí es hora de cambiar, y empezar todo el proceso de nuevo.  
Por afuera, el S2000 es exquisito. La imagen deportiva que se le dio nos hace dejar de lado el prejuicio de "los japoneses no hacen autos lindos", para dar lugar a un "¡Que máquina más hermosa!". Es muy difícil encontrar a alguien que no le guste este coche, ya que no posee ninguna falla en cuanto al diseño; ni siquiera bajo la mirada de los más exigentes. Yo creo que en su clase, es uno de los más lindos, si no es el más lindo de todos. La combinación de la deportividad, con una serie de prolijísimas líneas, le propinan al S2000 una belleza que resalta en la multitud.
Su interior, salvo por el enorme cuentavueltas y los asientos, no denota mucha velocidad y deportividad. Hasta se puede decir que es austero en cantidad de botones y perillas. Éstas se concentran cerca de la posición del conductor, aunque no son abrumantes dada su escasez. 
En cuanto al manejo, el S2000 es un coche magnífico. Tiene la cantidad perfecta de potencia, buena suspensión y dirección como para realizar un manejo bastante deportivo; derrapar en las esquinas y acelerar en las rectas. Pero después de toda la locura e inmadurez, llega el momento de volver a casa. A diferencia de otros autos del mismo segmento, el Honda puede hacer esto sin ser desesperadamente incómodo, o impráctico. En conclusión, podemos decir que el S2000 es un auto completamente capaz de dar rienda suelta a tu niño interior de 7 años, y al mismo tiempo de ir a el mercado a comprar leche. 
El precio en su último año (2009) era de U$D 36.000. Si lo comparamos con su competencia, el Mazda Miata MX-5 tenía un precio de U$D 26.000, el BMW Z4, U$D 47.000 y el Lotus Elise, U$D 52.000. En comparación con el Miata, el S2000 es mejor, aunque no es U$D 10.000 mejor. Aún así, el Honda posee una muy buena relación precio-producto, sobre todo por las buenas características que tiene por el solo hecho de ser Honda (por ejemplo, la fiabilidad).
En fin, podemos decir que el Honda S2000 es uno de los mejores y más memorables descapotables deportivos de la historia. No solo por su belleza, calidad de armado y fiabilidad, sino por su motor. Yo creo que esa es la mayor razón por la que la gente los compraba, después de todo. Claramente, un auto que quedará grabado en la mente y corazón  de muchos.

miércoles, 19 de junio de 2013

Mercedes Benz SLS AMG: ¿Mejor que la Ferrari 458?

Todo entusiasta de los autos sabe que el nombre SLS AMG identifica a esta increíble máquina, que no es más que el 300SL del Siglo XXI (para aquel que no sabe, el 300SL es el famoso Alas de Gaviota, uno de los Mercedes más lindos de la historia). Pero no todo termina ahí: el SLS es más que una cara bonita y un par de puertas ostentosas.
Debajo del capó y detrás de las ruedas delanteras, el Mercedes posee un motor V8 de 6.2 L y 563 HP (571 CV) íntegramente desarrollado por AMG, que es capaz de llevarlo de 0 a 100 km/h en 3.7 segundos, camino a los 318 de velocidad máxima. Pero no todo se concentra en la fuerza bruta, ya que una caja secuencial de doble embrague con eje de transmisión de fibra de carbono -para reducir peso- lleva esa magnífica potencia a las ruedas.
Una de las mayores diferencias del SLS con respecto a los demás autos sale a la luz cuando se presiona el acelerador. Éste, ademas de iniciar el movimiento del coche, genera una ópera de gases de escape, una verdadera sinfonía del motor. Pero si el sonido -más ruidoso que el de un Lamborghini, de hecho- resulta sorprendente, la performance de este coche en el asfalto pertenece a escalas extraterrestres. Quizá no resulte tan preciso y correcto como la Ferrari 458, pero eso está bien. Porque el SLS AMG no busca ser como Michael Schumacher; sino que quiere ser más como una ardilla dopada con Ritalin: totalmente desquiciado e hiperactivo, pero que te hace sonreír. Derrapar como Ken Block es casi inevitable, ya que, gracias a una premeditada distribución de peso y una ridícula cantidad de torsión, este Mercedes andará de costado hasta que los neumáticos revienten.     
Con una clara inspiración en el Mercedes 300SL de 1954, el SLS trae todos los atributos característicos del auto clásico a la actualidad. No se pueden pasar por alto similitudes como, además de las puertas "alas de gaviota", las branquias en los laterales, la larga línea del capó, la cola redondeada y, por sobre todas las cosas, la orgullosa estrella de tres puntas en el frente.
Por dentro, el SLS AMG no denota nada de lo que el rendimiento propone: es un auto cómodo. Tiene GPS, aire acondicionado, teléfono manos libres y un buen equipo de música. Los asientos son realmente confortables, no como otros deportivos en los que, si se te ocurría hacer un viaje, llegabas con la espina dorsal en forma de signo de pregunta. Éste sí es un auto rápido que llevarías ida y vuelta un día de campo, sin una expresión de odio eterno en el rostro. 
Entonces, queda claro que la respuesta a la pregunta del título es un certero "Sí". Bueno, en realidad no. Es complicado comparar los dos coches, ya que cada uno es el mejor, pero en su propio rubro. Por eso, si lo que buscas es un buen rato, el SLS AMG es el mejor. Pero si se quiere un auto de piloto, de precisión absoluta, la Ferrari 458 es la respuesta correcta. Tan simple como eso.