domingo, 7 de julio de 2013

Alfa Romeo MiTo Quadrifoglio Verde: Ciento por ciento pasión italiana.

El Alfa Romeo Mito (estilizado MiTo, por la unión entre las ciudades Milano y Torino en las que el coche se desarrolló) es el último supermini de la marca italiana. Diseñado para parecer una versión del 8C del  tamaño  de un Fiat Punto, el Mito deleita desde el primer momento en el que se lo ve. 
Hay 10 versiones diferentes del Mito, pero vamos a la que nos interesa, la más potente: el Mito Quadrifoglio Verde. Ésta versión posee un motor 1.4 Multiair turbocomprimido  bajo el capó, que produce 168 HP (170 CV). Este impulsor lleva al Mito de 0 a 100 en 7.5 segundos y hasta los 219 km/h. La caja de cambios es de seis velocidades y la tracción va, como en todos los Alfa pequeños, a las ruedas delanteras.
Una de las mejores cosas que el Mito trae es el nuevo sistema DNA de Alfa. Las siglas DNA significan Dynamic (Dinámico), Normal y All-Weather (Cualquier clima). En el primer modo, el auto se comporta lo más deportivo que puede: la dirección se hace más pesada, el acelerador más instantáneo, el turbo se activa, la suspensión se endurece y los controles de tracción y estabilidad (ESP) se desactivan. ¿El resultado? Un auto que de verdad vale la pena manejar, más deportivo y más parecido a los Alfa compactos de antes. En modo normal se combina el modo Dynamic con una pizca de comodidad, y así se convierte en una bestia más dócil, ya que la se activan los controles de tracción y ESP y se normalizan el acelerador y la dirección. En modo All-weather, los controles de tracción y estabilidad se ponen en máximo al igual que todos los sistemas de seguridad que este coche trae de fábrica. Por lo tanto, lo que nos queda es la duda de por qué el Mito no está siempre en modo Dynamic, si de todos modos, todos los Alfa pequeños de tiempos pasados (como el 147) lo estaban.
Una de las mejores características que el Mito tiene, si no es la mejor, es el exterior. Inspirado en el 8C, uno de los autos más lindos del mundo, este Alfa se lleva todas las miradas. Todo, desde la orgullosa insignia que encabeza el triángulo invertido en la trompa hasta el emblema que dice "MiTo" en la tapa del baúl, esta perfectamente diseñado. La única parte que me puede llegar a hacer un poco de ruido a mi, personalmente, es que las puertas quizás son un poco altas, pero eso ni siquiera es algo que me moleste. En mi opinión, el Mito es un auto genialmente diseñado y uno de los más lindos que se puede comprar por su precio.
Por dentro, el Alfa tiene esa sensación que está en casi todos los coches de la casa italiana, que le provoca a uno pensar "Esta parte se va a caer en cualquier momento. Y esa también. Y esa también." Los plásticos se sienten y ven un poco baratos, y no parece tan refinado como algunos otros autos del mismo segmento. El volante es horrendo y parece de 1989 y los asientos parecen sacados de un Fiat Uno del 2003. Lo mismo sucede con la consola central, que tiene botones poco estéticos, plásticos feos y pantallas desagradables. 
El precio del Mito Quadrifoglio Verde en la Argentina es de $197.000 argentinos, algo así como U$D 36.500. Sus competidores en el segmento son autos como el Ford Fiesta (U$D 23.000), Audi A1 (sobre los U$D 42.000), el Citroen DS3 (sobre los U$D 37.000) y el Mini Cooper (U$D 34.000). 
Entonces, tenemos dos opciones posibles: si estamos buscando un auto pequeño, agradable y lindo, pero un poco deportivo cuando lo queremos andar fuerte, la única duda debe ser si comprar un Alfa Romeo Mito o un Mini Cooper. Yo, personalmente me quedaría con el Mini Cooper, sólo porque es mas raro de ver en las calles de Argentina. Sino, el Mito parece una mejor opción por tener un manejo más divertido. Sin embargo, no puedo recalcar suficiente que ambos son autos muy buenos. 
La otra opción es la que nos interesa si estamos buscando un pequeño hatchback deportivo. En ese caso, lo mejor es esperar hasta el 2014, cuando presenten en la Argentina el Renault Clio RS y el Ford Fiesta ST -estoy 99% seguro de que no van a traer el Fiesta, aunque me gusta tener la esperanza-. En ese momento lo que hay que hacer no es muy complicado: hay que ir a un concesionario Renault y comprar un Clio RS.  

viernes, 28 de junio de 2013

Honda S2000: 9.000 RPM de precisión japonesa.

Honda no es una marca conocida por hacer deportivos roadster y grandes motores; autos que inviten a la velocidad. Pero eso no significa que, cuando comenzaron con el S2000 en 1999, no sabían por donde empezar. Porque éste tiene un pedigree deportivo, que viene desde la década del '60, años en que se fabricaron autos como el S500, S600 y S800. Así que, cuando los japoneses se pusieron a diseñar, sabían qué estaban haciendo. 
Una de las partes que destacan al S2000 del resto de los roadster deportivos, es su motor. Montado en el frente, un cuatro en línea de 2 litros produce 237 HP (240 CV) que llevan al Honda de 0 a 100 en 5.3 segundos, y hasta los 241 km/h. Pero a estas cifras no se llega manejando normalmente, porque el S2000 no es un auto para manejar de esa manera. Los cambios no hay que hacerlos cuando uno cree, porque eso es 2.000 RPM antes de lo que hay que hacerlo. A las 7.000 RPM, tu cuerpo empieza a pedir que cambies, pero no hay que hacerlo. Hay que esperar más, llevarlo al límite y cuando parezca que el motor va a explotar, recién ahí es hora de cambiar, y empezar todo el proceso de nuevo.  
Por afuera, el S2000 es exquisito. La imagen deportiva que se le dio nos hace dejar de lado el prejuicio de "los japoneses no hacen autos lindos", para dar lugar a un "¡Que máquina más hermosa!". Es muy difícil encontrar a alguien que no le guste este coche, ya que no posee ninguna falla en cuanto al diseño; ni siquiera bajo la mirada de los más exigentes. Yo creo que en su clase, es uno de los más lindos, si no es el más lindo de todos. La combinación de la deportividad, con una serie de prolijísimas líneas, le propinan al S2000 una belleza que resalta en la multitud.
Su interior, salvo por el enorme cuentavueltas y los asientos, no denota mucha velocidad y deportividad. Hasta se puede decir que es austero en cantidad de botones y perillas. Éstas se concentran cerca de la posición del conductor, aunque no son abrumantes dada su escasez. 
En cuanto al manejo, el S2000 es un coche magnífico. Tiene la cantidad perfecta de potencia, buena suspensión y dirección como para realizar un manejo bastante deportivo; derrapar en las esquinas y acelerar en las rectas. Pero después de toda la locura e inmadurez, llega el momento de volver a casa. A diferencia de otros autos del mismo segmento, el Honda puede hacer esto sin ser desesperadamente incómodo, o impráctico. En conclusión, podemos decir que el S2000 es un auto completamente capaz de dar rienda suelta a tu niño interior de 7 años, y al mismo tiempo de ir a el mercado a comprar leche. 
El precio en su último año (2009) era de U$D 36.000. Si lo comparamos con su competencia, el Mazda Miata MX-5 tenía un precio de U$D 26.000, el BMW Z4, U$D 47.000 y el Lotus Elise, U$D 52.000. En comparación con el Miata, el S2000 es mejor, aunque no es U$D 10.000 mejor. Aún así, el Honda posee una muy buena relación precio-producto, sobre todo por las buenas características que tiene por el solo hecho de ser Honda (por ejemplo, la fiabilidad).
En fin, podemos decir que el Honda S2000 es uno de los mejores y más memorables descapotables deportivos de la historia. No solo por su belleza, calidad de armado y fiabilidad, sino por su motor. Yo creo que esa es la mayor razón por la que la gente los compraba, después de todo. Claramente, un auto que quedará grabado en la mente y corazón  de muchos.

miércoles, 19 de junio de 2013

Mercedes Benz SLS AMG: ¿Mejor que la Ferrari 458?

Todo entusiasta de los autos sabe que el nombre SLS AMG identifica a esta increíble máquina, que no es más que el 300SL del Siglo XXI (para aquel que no sabe, el 300SL es el famoso Alas de Gaviota, uno de los Mercedes más lindos de la historia). Pero no todo termina ahí: el SLS es más que una cara bonita y un par de puertas ostentosas.
Debajo del capó y detrás de las ruedas delanteras, el Mercedes posee un motor V8 de 6.2 L y 563 HP (571 CV) íntegramente desarrollado por AMG, que es capaz de llevarlo de 0 a 100 km/h en 3.7 segundos, camino a los 318 de velocidad máxima. Pero no todo se concentra en la fuerza bruta, ya que una caja secuencial de doble embrague con eje de transmisión de fibra de carbono -para reducir peso- lleva esa magnífica potencia a las ruedas.
Una de las mayores diferencias del SLS con respecto a los demás autos sale a la luz cuando se presiona el acelerador. Éste, ademas de iniciar el movimiento del coche, genera una ópera de gases de escape, una verdadera sinfonía del motor. Pero si el sonido -más ruidoso que el de un Lamborghini, de hecho- resulta sorprendente, la performance de este coche en el asfalto pertenece a escalas extraterrestres. Quizá no resulte tan preciso y correcto como la Ferrari 458, pero eso está bien. Porque el SLS AMG no busca ser como Michael Schumacher; sino que quiere ser más como una ardilla dopada con Ritalin: totalmente desquiciado e hiperactivo, pero que te hace sonreír. Derrapar como Ken Block es casi inevitable, ya que, gracias a una premeditada distribución de peso y una ridícula cantidad de torsión, este Mercedes andará de costado hasta que los neumáticos revienten.     
Con una clara inspiración en el Mercedes 300SL de 1954, el SLS trae todos los atributos característicos del auto clásico a la actualidad. No se pueden pasar por alto similitudes como, además de las puertas "alas de gaviota", las branquias en los laterales, la larga línea del capó, la cola redondeada y, por sobre todas las cosas, la orgullosa estrella de tres puntas en el frente.
Por dentro, el SLS AMG no denota nada de lo que el rendimiento propone: es un auto cómodo. Tiene GPS, aire acondicionado, teléfono manos libres y un buen equipo de música. Los asientos son realmente confortables, no como otros deportivos en los que, si se te ocurría hacer un viaje, llegabas con la espina dorsal en forma de signo de pregunta. Éste sí es un auto rápido que llevarías ida y vuelta un día de campo, sin una expresión de odio eterno en el rostro. 
Entonces, queda claro que la respuesta a la pregunta del título es un certero "Sí". Bueno, en realidad no. Es complicado comparar los dos coches, ya que cada uno es el mejor, pero en su propio rubro. Por eso, si lo que buscas es un buen rato, el SLS AMG es el mejor. Pero si se quiere un auto de piloto, de precisión absoluta, la Ferrari 458 es la respuesta correcta. Tan simple como eso.

miércoles, 10 de abril de 2013

Agus sobre: BMW Z8

Si hay un auto que claramente está inspirado en otro vehículo del pasado, es el BMW Z8. Es imposible no percibir el parecido con el 50 años mayor BMW 507 (en mi opinión, uno de los autos más lindos de la historia).  Pero, ¿qué es el Z8 además de una cara bonita?
El Z8 viene equipado con un motor V8 de 4.9 L, capaz de producir 394 HP (399 CV), que llevan al BMW de 0 a 100 en 4.7 segundos, camino a los 250 km/h, la velocidad máxima del coche (la velocidad fue limitada electrónicamente). La transmisión es manual de 6 velocidades, y es un placer informar que hace su trabajo mejor que bien. La aceleración es instantánea, y cada cambio te hace sentir los 394 HP en la columna vertebral. El sonido está fríamente manipulado por ingenieros, y así, derrite a los fanáticos de los autos que lo escuchan en una sinfonía del escape. 
En cuanto al exterior, no hay mucho que decir. El Z8 es un auto excelentemente proporcionado, que usa líneas clásicas para formar un auto bellísimo, que casi explica la adicción de algunos de nosotros, fanáticos de los autos, con los motores. Pero las líneas clásicas contrastan dulcemente con aspectos modernos, tales como las luces traseras y las llantas.  También, el capó es muy largo, al igual que en todos y cada uno de los modelos Z de BMW, por lo que la cabina se ubica bien atrás. Sin duda alguna, el Z8 se ubica en mi lista de los 5 autos más lindos del siglo XX. 
BMW 507
El interior recuerda más al de un descapotable para pasear que al de una máquina que acelera de 0 a 100 en menos de 5 segundos. No me malinterpreten, nunca dije que sea feo; sólo digo que no está para nada relacionado con el manejo y motor del auto. El volante parece que intenta ser "clásico", pero falla en el intento. Lo mismo sucede con las salidas de aire acondicionado, y el oculto stereo. Los indicadores del tablero electrónico están en el centro de la consola, incómodo para alguien que quiere conducir deportivamente.  
Si al Z8 se lo lleva al límite, es uno de los autos más divertidos para manejar que existe. Es verdad que reacciona agresivamente al recuperarse de un derrape importante, pero si se lo maneja con una pizca de moderación, puede ser un auto fácil de manejar, y sorprendentemente divertido.
El precio original en el 2003, último año de producción del BMW, era de U$D 130.000. Si consideramos que en aquel momento un Aston Martin DB7 costaba U$D 160.000 y una Ferrari 360 Spyder U$D 175.000, no hay mucho en que pensar. 
El Aston y la Ferrari tienen bien en claro para que fueron armados: para ser autos cabriolet que pueden alcanzar velocidades enormes. En cambio, el Z8 no sabe si es un deportivo, un auto para pasear por Miami o una copia contemporánea de un auto de 50 años. Y ahí llegamos a la razón por la que no me gusta el Z8. Sí, es hermosísimo. Sí, la combinación de la caja y el motor son geniales. Y sí, por dentro es un hermoso lugar para estar. Pero aún así, no lo elegiría: ni siquiera los que lo armaron saben que clase de auto es, y eso no es algo que yo quiero en mi auto.

sábado, 6 de abril de 2013

Agus sobre: Hyundai Veloster

El Veloster es el compacto de lujo de Hyundai de tres puertas lanzado en 2011. Puede ser que muchos estén pensando que me equivoqué, ya que arriba dice "tres puertas", pero no es así. De verdad el Hyundai Veloster viene equipado con tres aberturas: una del lado del conductor y otras dos del lado del acompañante.
El compacto viene equipado con un motor 1.6 L ubicado en el frente, capaz de producir 128 HP(130 CV). Este motor es capaz de llevar al Hyundai de 0 a 100 en 10.7 segundos (sinceramente, un poco más lento de lo que yo esperaba) y llegar a los 195 km/h. El promedio de consumo es de 6.2 L cada 100 km. Las transmisiones que se ofrecen en la Argentina son: una manual y otra automática, ambas de seis velocidades. 
El diseño exterior sigue el mismo lenguaje que la New Tucson. Parrilla en forma de trapecio, líneas cortantes que dan la idea de dinamismo, guardabarros prominentes y la línea debajo de las puertas. El Veloster no es desesperadamente lindo, aunque es imposible decir que no es bien parecido. Es importante resaltar que no es el auto más fotogénico del mundo, así que es considerablemente más guapo en persona. 
Por dentro, el Hyundai continúa con las líneas agresivas que caracterizan al exterior, aunque en una manera mucho mas sobria y elegante. Se destaca la consola central en forma de V, que posee un estilo moderno; incorporando una pantalla touchscreen y delicados botones. El tablero no difiere mucho del de otros modelos de la marca coreana, aunque sí cambia el diseño del volante y asientos. Francamente, el interior del Veloster es un hermoso lugar para estar, ya que todo es moderno y agradable a los sentidos. Además, es agradable sentir que las partes no se van a caer en el futuro cercano, a diferencia de lo que pasa en otros vehículos.
El equipamiento no fue decidido por la marca, sino que se sometió a votación de los potenciales clientes por medio de una encuesta online. En el tema seguridad, los resultados muestran que la mayoría del público quiere 6 airbags y control de tracción y de estabilidad incluidos de estándar. El equipamiento final incorpora, además de lo seleccionado por la gente, frenos ABS, luces LED y antiniebla, regulador de altura de faros y algo llamado VSM (Vehicle Stability Management). 
Además de dispositivos en seguridad, el Veloster también ofrece un gran confort, con techo panorámico, conectividad con casi cualquier aparato (como celulares, MP3, etc.), sensores de estacionamiento, entre muchas otras cosas más.
El precio del compacto coreano comienza en los U$D 35.400 (182.000 pesos argentinos) en la version manual y llega a los U$D 36.900 ($ 190.000) el modelo que equipa la caja automática. El equipamiento interior y de seguridad es igual para ambas versiones. 
El precio puede parecer muy elevado, ya que el Veloster no ofrece comodidad, practicalidad ni una carrocería tan linda que justifique el precio. Ni siquiera lo compensa con una potencia mucho mayor a la de un auto promedio. Pero el precio es entendible cuando se mira a la competencia. El enemigo más cercano en precio y características es el Volkswagen Scirocco, cuyos precios empiezan en los $ 204.000 (argentinos). Y el Scirocco es el más barato, ya que hay otros competidores que superan los $ 250.000. 
Es verdad que el Veloster no ofrece lo que uno podría esperar por ese precio, pero también es verdad que es el más barato en la categoría de compactos deportivos de lujo. Y, además, se obtiene la fiabilidad que sólo marcas como Honda o Hyundai pueden ofrecer. El Veloster es una gran alternativa como un compacto deportivo diferente, aunque el precio genere algo de rechazo. 

jueves, 28 de febrero de 2013

Agus sobre: Volkswagen Tiguan

La Tiguan es la SUV crossover mediana que la automotriz alemana vende en la actualidad. Producida desde el año 2007 y nombrada en honor a la combinación entre los dialectos alemanes para tigre e iguana, esta Volkswagen logró un gran éxito en mercados como los de Estados Unidos, Europa, China y Australia. 
En el mercado Argentino, VW (Volkswagen) vende la Tiguan en cuatro versiones diferentes: Sport & Style, Exclusive, Elegance y Premium. 
Ubicado al frente, el propulsor es un 4 en línea de 2.0 L el cual se ofrece tanto naftero como diésel (a diferencia de la mayoría de los demás autos, en el VW todas las versiones utilizan los mismos motores). El naftero produce 200 HP (203 CV) y es capaz de llegar a 210 km/h así como de ir de 0 a 100 en 8.3 segundos. El diesel, en cambio, produce 140 HP (142 CV), llega sólo a los 182 km/h y viaja de 0 a 100 en 10.7 segundos. Como compensación, éste último reduce el consumo desde 11.2 km/L (naftero) hasta 13.3 km/L.
El motor diésel equipa una transmisión automática de 6 velocidades, y el naftero utiliza una caja manual con la misma cantidad de cambios. En todas las versiones la tracción es 4x4 (4motion).
En el exterior, la Tiguan tiene un aspecto muy pacífico y placentero. El mayor esfuerzo se puso en el frente, y así se convierte en la parte que más llama la atención. La trompa ciertamente es lo más atractivo, con las luces integradas a la parrilla y la línea del capot que da forma a los faros. Los laterales y la cola mantienen un aire de elegancia, aunque también se destacan algunas características propias de un crossover.
Por dentro, la Tiguan es un muy lindo lugar dónde estar. Todo el tablero y la consola están hechos de un plástico de gran calidad que, sumados a los asientos de cuero (que equipan los modelos Exclusive en adelante) dan como resultado un agradable ambiente. El equipamiento interior es simplemente grandioso: computadora con pantalla LCD multifunción a color, butacas deportivas, control crucero y radio touchscreen de ocho parlantes son algunos de los artefactos que vienen de serie desde la versión más barata (Sport & Style). A medida que el precio sube, también lo hace el equipamiento (aunque a decir verdad ya es bastante completo), incluyendo GPS opcional en el modelo Elegance y finalmente añadido de serie en el modelo Premium. 
En el test de seguridad Euro NCAP logró cinco estrellas, aunque no extraña conociendo su equipamiento para la protección de los pasajeros. ABS, sensores de estacionamiento, detector de fatiga, control de estabilidad ESP, airbag para conductor y acompañante e indicador de presión de los neumáticos se destacan en la enorme lista de artefactos de seguridad; todos desde el modelo base. Lo único que me pareció raro es el hecho que no se hayan equipado más airbags que los dos del frente, pero aún así, no deja de ser excelente.
El precio empieza en los $ (argentinos) 260.000 la versión Sport & Style naftera, y llega a su punto máximo con la diésel Premium, a un valor de $ 361.000; pasando por $ 345.000 de la Exclusive diésel y $ 318.000 de la Premium naftera. En ese rango de precios y categoría, el único competidor del mercado es el Audi Q5 en sus modelos más baratos.
En conclusión, el Tiguan es otra de las SUV lujosas que se venden en nuestro mercado, a un alto precio. Tan alto, de hecho, que no la vas a ver muy seguido.  

lunes, 25 de febrero de 2013

Agus sobre: Chevrolet Corsa

Es un saber popular que el Chevrolet Corsa es el auto más vendido en el mercado argentino en los últimos años. Pero, ¿Por qué tuvo tanto éxito? Hay muchos factores para considerar y en esta nota, nos enteraremos de todos ellos. 
No vamos a focalizarnos en sólo una generación del modelo, ya que básicamente, son todas iguales salvo unos pequeños retoques en el exterior.
El motor cambió a través de los años desde un cuatro en línea 1.0 L naftero de 49 HP (50 CV) hasta el que se vende hoy en día en el Classic; un 1.4 L que produce 91 HP (92 CV). Todos los motores de la historia del modelo tardan días enteros en llegar a 100 km/h, y cuando lo hacen, se sienten muy forzados, casi como una tortura para el propulsor. La velocidad máxima de la última versión es de 182 km/h, aunque pocos han llegado a tales cifras en el Corsa y vivido para contarlo. 
Corsa Classic
El exterior es uno de los mayores problemas con el Corsa. Con todos los Corsa, de hecho. Y no por ser feo. La cuestión es que es uno de los autos con el diseño más aburrido de la historia del universo. Literalmente no causa ninguna emoción. Puedes poner a un chico hiperactivo a mirarlo y se quedaría dormido en menos de tres minutos. Yo creo que Chevrolet no quiso arriesgar nada en el exterior para que la gente pueda decir "Después de todo, no es un auto feo". No, claro que no es feo, pero me saca las ganas de vivir con tan solo observarlo. Para que se pueda ver cuán aburrido es, alcanza sólo con ver los colores en los que se vende el Classic: negro, gris, beige y blanco. ¡Esos no son colores con los que se pinta un auto! ¡Esos son los colores que se usan en un manicomio para no excitar a los locos!
Y en el interior este régimen del aburrimiento continúa. No sólo porque es todo plástico negro y hueco, sino porque se estancó totalmente en 1994. Cuando uno se sube a un Corsa, aún hasta los más nuevos, parece un viaje en el tiempo. Todas las mejoras en el refinamiento interior que se lograron en los últimos 20 años, en el Chevrolet se tiran por la borda buscando abaratar costos. Lo que sí es un punto a favor del Classic es que tiene varios artefactos que apuntan a mejorar la vida a bordo, como radio FM con USB, cierre centralizado y levantavidrios eléctricos. 
Pero obviamente, el dinero que se gasta en equipar estos artilugios, tiene que salir de algún lado. Las dos versiones del Corsa más baratas (se venden sólo tres versiones distintas de este modelo) no poseen ABS ni airbag para el acompañante; y ningún Corsa del mercado argentino posee control de estabilidad. Por mi parte, no me molestaría prescindir de levantavidrios eléctricos o de una radio si eso significara más seguridad en el auto.
El precio del Corsa Classic base es de $(Argentina) 71.800. La versión siguiente cuesta $ 72.250 y el más caro; $ 76.450. Ahí está la razón del éxito comercial: el bajísimo precio. A nadie le importa que el exterior y el interior sean más aburridos que un choque de tortugas. Ni las evidentes faltas en la seguridad. Lo único que les importa a los clientes de un Corsa es gastar muy poco. Pero déjenme hacer una última pregunta: ¿No convendría esperar un poco más, y llegar a comprar algo mejor? 

lunes, 18 de febrero de 2013

Agus sobre: Ford Kuga

Desde 2008, Ford vende dos modelos diferentes de SUV medianas en tres partes diferentes del globo. Una de ellas es la Ford Escape, vendida sólo en los Estados Unidos. La otra, y la que más nos interesa hoy, es la Kuga; vendida en Europa y algunos países de Sudamérica, entre los que se encuentra la Argentina. 
En el mercado nacional se venden sólo dos variantes de la Kuga: la Trend y la Titanium. Ambas poseen el mismo motor Duratec I-5 naftero, con cinco cilindros en línea, 2.5 L y 197 HP (200 CV). La única diferencia es la transmisión (4x4 en ambas versiones), ya que la opción Trend equipa una caja manual de seis velocidades, mientras que la Titanium usa una automática secuencial de cinco velocidades. De ahí, la diferencia en las cifras de desempeño: la primera, llega a los 208 km/h y de 0 a 100 en 8.8 segundos. La última, en cambio, llega a 205 km/h y de 0 a 100 en 10.6 segundos. Básicamente, lo que se puede entender es que al comprar la Titamium, se gana la comodidad de una transmisión automática pero se pierde, además de un poco de velocidad, esa agradable sensación de poner los cambios. 
El diseño es lo que primero te llama del Kuga. Con características de la primera etapa del Kinetic Design de la marca del óvalo, esta SUV posee cada uno de los pequeños detalles que al final hacen la diferencia. Claros ejemplos son las ópticas traseras y delanteras, la pequeña branquia lateral y las líneas en el capó. Las líneas laterales son musculosas y deportivas, pero a la vez elegantes. Es verdad que es bastante normal y conservador; no tiene nada innovador o arriesgado; pero a mí, personalmente no me importa. Me parece otra de las competidoras en el título de la SUV más linda ofrecida en el mercado argentino.
El interior sigue la misma línea de la carrocería, permaneciendo bastante sobrio pero elegante. No hay nada que se pueda resaltar por ser más interesante, ya que todo es muy lindo, pero no impacta en el alma como los interiores de otros coches. Dentro de la Kuga, se pueden encontrar tapizados de cuero, dirección personalizada con opciones "normal", "confort" y "deportiva", climatizador regulable (el cual permite elegir una temperatura para el conductor y otra para el acompañante) y un techo panorámico, entre otras cosas. El tablero instrumental posee velocímetro, cuentarrevoluciones, medidor de temperatura y de gasolina, ademas de una pequeña pantalla LED que mide la economía y el kilometraje. La consola central es de plástico imitación metal, con controles de radio, aire acondicionado y llamadas inalámbricas.
Los precios en Argentina comienzan en los $ 240.000 (algo así como U$D 48.000) y llegan hasta los $ 280.000 (U$D 56.000), siempre dependiendo en los opcionales. ¿La competencia? Los principales enemigos de la Kuga en el mercado son: la Honda CR-V, la Kia Sportage, la Toyota RAV4 y la Volkswagen Tiguan. Sinceramente, conociendo el historial de fiabilidad de las marcas coreanas y japonesas, yo compraría una Honda, Toyota o una Kia. 
Otra razón para no comprar la Kuga (por lo menos, no ahora mismo) es el facelift que se presentó en el Salón de Detroit. Posiblemente, esta actualización del modelo sea presentada para la Argentina en el Salón de Buenos Aires, y comercializada a fines del 2013.
Para terminar, podemos decir que la SUV mediana de Ford es una gran camioneta prácticamente en todo sentido. Un estilo muy atractivo, un interior totalmente orientado a la comodidad, seguridad de clase A y un muy buen motor. Pero tiene una pequeña desventaja: sus competidores tienen todas estas características, y además, el sello de confianza de las marcas productoras.