miércoles, 28 de agosto de 2013

Toyota Corolla: el noble japonés.

El Toyota Corolla es uno de los modelos más vendidos del mundo, con su fiabilidad, calidad de armado y motorización como puntos fuertes en un mercado que no siempre puede satisfacer a los clientes en estas áreas. Pero, ¿es la décima generación del modelo japonés una excepción a la regla?¿O sigue cumpliendo con esas características que sus antepasados supieron satisfacer genialmente?
El Toyota Corolla es vendido en Argentina en sólo una motorización, igual, para todas las versiones: cuatro cilindros en línea, 1.8 L, 134 HP (136 CV). De 0 a 100, se tarda unos 9.3 segundos para la versión manual y 10.6 para la automática (según Toyota). Para este modelo, no hay cifras en lo que respecta a la velocidad final. Las cajas de cambios son dos: automática de cuatro velocidades para los modelos XEi A/T y SE-G A/T y manual de seis para los modelos XLi, XEi, XRS y SE-G. La diferencia entre las distintas transmisiones no sólo se puede ver en la aceleración, sino que también el consumo aumenta en los modelos automáticos. 
Para conducir en el ámbito urbano, el Corolla es un auto muy tranquilo, con capacidades que sólo puede tener un coche de la mayor marca de autos en el mundo. Excelente insonorización, sistemas hidráulicos para reducir las vibraciones y suspensión trasera de barra de torsión; esas son solo algunas de las características que hacen del Corolla un mejor auto para la vida cotidiana. Pero si lo que se quiere es conducir rápido, el Toyota también cuenta con suspensión MacPherson delantera, frenos ventilados adelante (apoyados por el sistema ABS), y un bajo centro de gravedad, que le permiten deslizarse en curvas a alta velocidad cuando es necesario. 
Si hay que describir al interior en una palabra, esa sería "sobrio". No hay rasgos distintivos en el interior, el cual se basa en una combinación de tonalidades de gris. La única versión que quizás pueda llamar un poco más la atención en cuanto al interior es la XRS, que tiene costuras rojas en la manga de la palanca de cambios y un volante "deportivo" (deportivo entre comillas, porque no es algo que pueda molestar al más conservador de todos los hombres de negocios alemanes). En cuanto a la calidad de armado, esta es perfecta. No se puede encontrar una sola parte que suene a hueca, vibre o nada que se le parezca. 
El exterior continúa lo escueto del interior, con un lateral y una cola bastante agradables. No se puede decir lo mismo de la trompa, la cual, a pesar de lucir mejor en directo que en fotos, resulta un poco rara. En mi opinión, la carrocería es, aunque mejorable, un avance frente a la versión anterior. No es en ningún momento un punto en contra al auto, no obstante, tampoco es un punto a favor.
Los precios de la gama del Corolla varían desde los $115.300 (versión XLi) hasta los $180.800 (versión SE-G A/T). La versión XRS ($162.500) fue promocionada como la opción deportiva, pero lo único que tiene es una costura en la palanca de cambios, un volante diferente y pedazos de plástico en forma de alerón y spoiler delantero. El equipamiento y motorización es prácticamente el mismo que el de la versión XEi, que se vende por $25.000 menos y es 5 Kg. más liviana. Así que si lo que se busca es un Corolla con aptitudes deportivas, no compremos lo que nos vende la publicidad, compremos el XEi.

viernes, 12 de julio de 2013

Mercedes Benz SLR McLaren: El automático más rápido de la historia.

Era obvio que si algo iba a salir de la unión de dos monstruos automotrices como son Mercedes Benz y McLaren, iba a ser un auto fantástico. O por lo menos uno llamativo. El SLR sin duda es llamativo, pero ¿Es tan bueno como aparenta?
A un metro del paragolpes delantero se encuentra un bestial y poderoso motor V8 de 5.4 L. Con un sobrealimentador agrandando el ya gigantesco V8, el SLR es capaz de producir unos explosivos 626 HP (634 CV). Desde 0 a 100 tarda sólo 3.7 segundos, para llegar finalmente a una velocidad máxima de 334 km/h. La caja de cambios fue mejorada por AMG, basándose en la caja automática de 5 velocidades de Mercedes. Por eso podemos decir que, a 334 km/h, el Mercedes SLR McLaren es el auto con caja automática más rápido de la historia de la humanidad. 
Como auto para manejar, el SLR es... Especial. Si vemos las cifras solas, fuera de contexto, directamente podemos imaginarnos que pertenecen a un superdeportivo, como un Lamborghini o un Ferrari. Y en esos autos, la verdadera performance sólo puede ser alcanzada por un experto, alguien que sepa domar a tal bestia. Lo que sucede es que el Mercedes no es una bestia; de hecho es un auto bastante civilizado (cuando quiere). Por eso podemos decir que en el Mercedes no es difícil manejar rápido y con precisión. La enorme cantidad de agarre que tiene es de gran importancia en esta simpleza, junto con los fantásticos frenos de cerámica y el inteligente sistema de control de tracción, el cual te deja divertirte sin matarte. 
El exterior, además de buscar la mejor aerodinamia que puede, está armado para atrapar miradas. La larga trompa con su terminación en punta, las llamativas branquias en el lateral, las enormes ruedas y la estilizada cola son todas características que nos hacen amar al SLR. Desde mi punto de vista, debería haber más autos que se parezcan al Mercedes. Es grande, poderoso, llamativo y hasta malvado en cierto punto. Es genial.
Por dentro, el SLR presenta las comodidades que presenta cualquier otro coupé Mercedes de lujo. De hecho, la consola central es prácticamente la misma que la del SL 55, pero sin la pantalla. Este coche está repleto de sistemas que no son necesarios sino para la comodidad del conductor: un ejemplo muy evidente es la caja automática. Por esto, surge la pregunta ¿Para que le ponen todos estos sistemas que añaden muchísimo peso a un auto hecho de fibra de carbono? La respuesta es lógica: el SLR es un superdeportivo que puede ser usado en el circuito a 200 km/h y también a 40 km/h yendo a comprar leche. Desde este punto de vista, el Mercedes McLaren es lo mejor de dos mundos.
El precio en su momento era de U$D 450.000. Eso parece (y es) muchísimo, sobre todo considerando que sus dos mayores competidores, el Aston Martin DBS y la Ferrari 599 GTB se vendían por U$D 169.000 y U$D 250.000 respectivamente. 
Por lo tanto, podemos decir que el SLR McLaren no es el auto con el mejor precio del mundo, y sus rivales son altamente superiores si consideramos la relación precio-producto. Lo que el SLR tiene que la Ferrari no, es practicidad. Es la capacidad de poder ir y volver a lo de un amigo trayendo cosas en el baúl, y así y todo, más rápido que el Aston Martin.

domingo, 7 de julio de 2013

Alfa Romeo MiTo Quadrifoglio Verde: Ciento por ciento pasión italiana.

El Alfa Romeo Mito (estilizado MiTo, por la unión entre las ciudades Milano y Torino en las que el coche se desarrolló) es el último supermini de la marca italiana. Diseñado para parecer una versión del 8C del  tamaño  de un Fiat Punto, el Mito deleita desde el primer momento en el que se lo ve. 
Hay 10 versiones diferentes del Mito, pero vamos a la que nos interesa, la más potente: el Mito Quadrifoglio Verde. Ésta versión posee un motor 1.4 Multiair turbocomprimido  bajo el capó, que produce 168 HP (170 CV). Este impulsor lleva al Mito de 0 a 100 en 7.5 segundos y hasta los 219 km/h. La caja de cambios es de seis velocidades y la tracción va, como en todos los Alfa pequeños, a las ruedas delanteras.
Una de las mejores cosas que el Mito trae es el nuevo sistema DNA de Alfa. Las siglas DNA significan Dynamic (Dinámico), Normal y All-Weather (Cualquier clima). En el primer modo, el auto se comporta lo más deportivo que puede: la dirección se hace más pesada, el acelerador más instantáneo, el turbo se activa, la suspensión se endurece y los controles de tracción y estabilidad (ESP) se desactivan. ¿El resultado? Un auto que de verdad vale la pena manejar, más deportivo y más parecido a los Alfa compactos de antes. En modo normal se combina el modo Dynamic con una pizca de comodidad, y así se convierte en una bestia más dócil, ya que la se activan los controles de tracción y ESP y se normalizan el acelerador y la dirección. En modo All-weather, los controles de tracción y estabilidad se ponen en máximo al igual que todos los sistemas de seguridad que este coche trae de fábrica. Por lo tanto, lo que nos queda es la duda de por qué el Mito no está siempre en modo Dynamic, si de todos modos, todos los Alfa pequeños de tiempos pasados (como el 147) lo estaban.
Una de las mejores características que el Mito tiene, si no es la mejor, es el exterior. Inspirado en el 8C, uno de los autos más lindos del mundo, este Alfa se lleva todas las miradas. Todo, desde la orgullosa insignia que encabeza el triángulo invertido en la trompa hasta el emblema que dice "MiTo" en la tapa del baúl, esta perfectamente diseñado. La única parte que me puede llegar a hacer un poco de ruido a mi, personalmente, es que las puertas quizás son un poco altas, pero eso ni siquiera es algo que me moleste. En mi opinión, el Mito es un auto genialmente diseñado y uno de los más lindos que se puede comprar por su precio.
Por dentro, el Alfa tiene esa sensación que está en casi todos los coches de la casa italiana, que le provoca a uno pensar "Esta parte se va a caer en cualquier momento. Y esa también. Y esa también." Los plásticos se sienten y ven un poco baratos, y no parece tan refinado como algunos otros autos del mismo segmento. El volante es horrendo y parece de 1989 y los asientos parecen sacados de un Fiat Uno del 2003. Lo mismo sucede con la consola central, que tiene botones poco estéticos, plásticos feos y pantallas desagradables. 
El precio del Mito Quadrifoglio Verde en la Argentina es de $197.000 argentinos, algo así como U$D 36.500. Sus competidores en el segmento son autos como el Ford Fiesta (U$D 23.000), Audi A1 (sobre los U$D 42.000), el Citroen DS3 (sobre los U$D 37.000) y el Mini Cooper (U$D 34.000). 
Entonces, tenemos dos opciones posibles: si estamos buscando un auto pequeño, agradable y lindo, pero un poco deportivo cuando lo queremos andar fuerte, la única duda debe ser si comprar un Alfa Romeo Mito o un Mini Cooper. Yo, personalmente me quedaría con el Mini Cooper, sólo porque es mas raro de ver en las calles de Argentina. Sino, el Mito parece una mejor opción por tener un manejo más divertido. Sin embargo, no puedo recalcar suficiente que ambos son autos muy buenos. 
La otra opción es la que nos interesa si estamos buscando un pequeño hatchback deportivo. En ese caso, lo mejor es esperar hasta el 2014, cuando presenten en la Argentina el Renault Clio RS y el Ford Fiesta ST -estoy 99% seguro de que no van a traer el Fiesta, aunque me gusta tener la esperanza-. En ese momento lo que hay que hacer no es muy complicado: hay que ir a un concesionario Renault y comprar un Clio RS.  

viernes, 28 de junio de 2013

Honda S2000: 9.000 RPM de precisión japonesa.

Honda no es una marca conocida por hacer deportivos roadster y grandes motores; autos que inviten a la velocidad. Pero eso no significa que, cuando comenzaron con el S2000 en 1999, no sabían por donde empezar. Porque éste tiene un pedigree deportivo, que viene desde la década del '60, años en que se fabricaron autos como el S500, S600 y S800. Así que, cuando los japoneses se pusieron a diseñar, sabían qué estaban haciendo. 
Una de las partes que destacan al S2000 del resto de los roadster deportivos, es su motor. Montado en el frente, un cuatro en línea de 2 litros produce 237 HP (240 CV) que llevan al Honda de 0 a 100 en 5.3 segundos, y hasta los 241 km/h. Pero a estas cifras no se llega manejando normalmente, porque el S2000 no es un auto para manejar de esa manera. Los cambios no hay que hacerlos cuando uno cree, porque eso es 2.000 RPM antes de lo que hay que hacerlo. A las 7.000 RPM, tu cuerpo empieza a pedir que cambies, pero no hay que hacerlo. Hay que esperar más, llevarlo al límite y cuando parezca que el motor va a explotar, recién ahí es hora de cambiar, y empezar todo el proceso de nuevo.  
Por afuera, el S2000 es exquisito. La imagen deportiva que se le dio nos hace dejar de lado el prejuicio de "los japoneses no hacen autos lindos", para dar lugar a un "¡Que máquina más hermosa!". Es muy difícil encontrar a alguien que no le guste este coche, ya que no posee ninguna falla en cuanto al diseño; ni siquiera bajo la mirada de los más exigentes. Yo creo que en su clase, es uno de los más lindos, si no es el más lindo de todos. La combinación de la deportividad, con una serie de prolijísimas líneas, le propinan al S2000 una belleza que resalta en la multitud.
Su interior, salvo por el enorme cuentavueltas y los asientos, no denota mucha velocidad y deportividad. Hasta se puede decir que es austero en cantidad de botones y perillas. Éstas se concentran cerca de la posición del conductor, aunque no son abrumantes dada su escasez. 
En cuanto al manejo, el S2000 es un coche magnífico. Tiene la cantidad perfecta de potencia, buena suspensión y dirección como para realizar un manejo bastante deportivo; derrapar en las esquinas y acelerar en las rectas. Pero después de toda la locura e inmadurez, llega el momento de volver a casa. A diferencia de otros autos del mismo segmento, el Honda puede hacer esto sin ser desesperadamente incómodo, o impráctico. En conclusión, podemos decir que el S2000 es un auto completamente capaz de dar rienda suelta a tu niño interior de 7 años, y al mismo tiempo de ir a el mercado a comprar leche. 
El precio en su último año (2009) era de U$D 36.000. Si lo comparamos con su competencia, el Mazda Miata MX-5 tenía un precio de U$D 26.000, el BMW Z4, U$D 47.000 y el Lotus Elise, U$D 52.000. En comparación con el Miata, el S2000 es mejor, aunque no es U$D 10.000 mejor. Aún así, el Honda posee una muy buena relación precio-producto, sobre todo por las buenas características que tiene por el solo hecho de ser Honda (por ejemplo, la fiabilidad).
En fin, podemos decir que el Honda S2000 es uno de los mejores y más memorables descapotables deportivos de la historia. No solo por su belleza, calidad de armado y fiabilidad, sino por su motor. Yo creo que esa es la mayor razón por la que la gente los compraba, después de todo. Claramente, un auto que quedará grabado en la mente y corazón  de muchos.

miércoles, 19 de junio de 2013

Mercedes Benz SLS AMG: ¿Mejor que la Ferrari 458?

Todo entusiasta de los autos sabe que el nombre SLS AMG identifica a esta increíble máquina, que no es más que el 300SL del Siglo XXI (para aquel que no sabe, el 300SL es el famoso Alas de Gaviota, uno de los Mercedes más lindos de la historia). Pero no todo termina ahí: el SLS es más que una cara bonita y un par de puertas ostentosas.
Debajo del capó y detrás de las ruedas delanteras, el Mercedes posee un motor V8 de 6.2 L y 563 HP (571 CV) íntegramente desarrollado por AMG, que es capaz de llevarlo de 0 a 100 km/h en 3.7 segundos, camino a los 318 de velocidad máxima. Pero no todo se concentra en la fuerza bruta, ya que una caja secuencial de doble embrague con eje de transmisión de fibra de carbono -para reducir peso- lleva esa magnífica potencia a las ruedas.
Una de las mayores diferencias del SLS con respecto a los demás autos sale a la luz cuando se presiona el acelerador. Éste, ademas de iniciar el movimiento del coche, genera una ópera de gases de escape, una verdadera sinfonía del motor. Pero si el sonido -más ruidoso que el de un Lamborghini, de hecho- resulta sorprendente, la performance de este coche en el asfalto pertenece a escalas extraterrestres. Quizá no resulte tan preciso y correcto como la Ferrari 458, pero eso está bien. Porque el SLS AMG no busca ser como Michael Schumacher; sino que quiere ser más como una ardilla dopada con Ritalin: totalmente desquiciado e hiperactivo, pero que te hace sonreír. Derrapar como Ken Block es casi inevitable, ya que, gracias a una premeditada distribución de peso y una ridícula cantidad de torsión, este Mercedes andará de costado hasta que los neumáticos revienten.     
Con una clara inspiración en el Mercedes 300SL de 1954, el SLS trae todos los atributos característicos del auto clásico a la actualidad. No se pueden pasar por alto similitudes como, además de las puertas "alas de gaviota", las branquias en los laterales, la larga línea del capó, la cola redondeada y, por sobre todas las cosas, la orgullosa estrella de tres puntas en el frente.
Por dentro, el SLS AMG no denota nada de lo que el rendimiento propone: es un auto cómodo. Tiene GPS, aire acondicionado, teléfono manos libres y un buen equipo de música. Los asientos son realmente confortables, no como otros deportivos en los que, si se te ocurría hacer un viaje, llegabas con la espina dorsal en forma de signo de pregunta. Éste sí es un auto rápido que llevarías ida y vuelta un día de campo, sin una expresión de odio eterno en el rostro. 
Entonces, queda claro que la respuesta a la pregunta del título es un certero "Sí". Bueno, en realidad no. Es complicado comparar los dos coches, ya que cada uno es el mejor, pero en su propio rubro. Por eso, si lo que buscas es un buen rato, el SLS AMG es el mejor. Pero si se quiere un auto de piloto, de precisión absoluta, la Ferrari 458 es la respuesta correcta. Tan simple como eso.

miércoles, 10 de abril de 2013

Agus sobre: BMW Z8

Si hay un auto que claramente está inspirado en otro vehículo del pasado, es el BMW Z8. Es imposible no percibir el parecido con el 50 años mayor BMW 507 (en mi opinión, uno de los autos más lindos de la historia).  Pero, ¿qué es el Z8 además de una cara bonita?
El Z8 viene equipado con un motor V8 de 4.9 L, capaz de producir 394 HP (399 CV), que llevan al BMW de 0 a 100 en 4.7 segundos, camino a los 250 km/h, la velocidad máxima del coche (la velocidad fue limitada electrónicamente). La transmisión es manual de 6 velocidades, y es un placer informar que hace su trabajo mejor que bien. La aceleración es instantánea, y cada cambio te hace sentir los 394 HP en la columna vertebral. El sonido está fríamente manipulado por ingenieros, y así, derrite a los fanáticos de los autos que lo escuchan en una sinfonía del escape. 
En cuanto al exterior, no hay mucho que decir. El Z8 es un auto excelentemente proporcionado, que usa líneas clásicas para formar un auto bellísimo, que casi explica la adicción de algunos de nosotros, fanáticos de los autos, con los motores. Pero las líneas clásicas contrastan dulcemente con aspectos modernos, tales como las luces traseras y las llantas.  También, el capó es muy largo, al igual que en todos y cada uno de los modelos Z de BMW, por lo que la cabina se ubica bien atrás. Sin duda alguna, el Z8 se ubica en mi lista de los 5 autos más lindos del siglo XX. 
BMW 507
El interior recuerda más al de un descapotable para pasear que al de una máquina que acelera de 0 a 100 en menos de 5 segundos. No me malinterpreten, nunca dije que sea feo; sólo digo que no está para nada relacionado con el manejo y motor del auto. El volante parece que intenta ser "clásico", pero falla en el intento. Lo mismo sucede con las salidas de aire acondicionado, y el oculto stereo. Los indicadores del tablero electrónico están en el centro de la consola, incómodo para alguien que quiere conducir deportivamente.  
Si al Z8 se lo lleva al límite, es uno de los autos más divertidos para manejar que existe. Es verdad que reacciona agresivamente al recuperarse de un derrape importante, pero si se lo maneja con una pizca de moderación, puede ser un auto fácil de manejar, y sorprendentemente divertido.
El precio original en el 2003, último año de producción del BMW, era de U$D 130.000. Si consideramos que en aquel momento un Aston Martin DB7 costaba U$D 160.000 y una Ferrari 360 Spyder U$D 175.000, no hay mucho en que pensar. 
El Aston y la Ferrari tienen bien en claro para que fueron armados: para ser autos cabriolet que pueden alcanzar velocidades enormes. En cambio, el Z8 no sabe si es un deportivo, un auto para pasear por Miami o una copia contemporánea de un auto de 50 años. Y ahí llegamos a la razón por la que no me gusta el Z8. Sí, es hermosísimo. Sí, la combinación de la caja y el motor son geniales. Y sí, por dentro es un hermoso lugar para estar. Pero aún así, no lo elegiría: ni siquiera los que lo armaron saben que clase de auto es, y eso no es algo que yo quiero en mi auto.

sábado, 6 de abril de 2013

Agus sobre: Hyundai Veloster

El Veloster es el compacto de lujo de Hyundai de tres puertas lanzado en 2011. Puede ser que muchos estén pensando que me equivoqué, ya que arriba dice "tres puertas", pero no es así. De verdad el Hyundai Veloster viene equipado con tres aberturas: una del lado del conductor y otras dos del lado del acompañante.
El compacto viene equipado con un motor 1.6 L ubicado en el frente, capaz de producir 128 HP(130 CV). Este motor es capaz de llevar al Hyundai de 0 a 100 en 10.7 segundos (sinceramente, un poco más lento de lo que yo esperaba) y llegar a los 195 km/h. El promedio de consumo es de 6.2 L cada 100 km. Las transmisiones que se ofrecen en la Argentina son: una manual y otra automática, ambas de seis velocidades. 
El diseño exterior sigue el mismo lenguaje que la New Tucson. Parrilla en forma de trapecio, líneas cortantes que dan la idea de dinamismo, guardabarros prominentes y la línea debajo de las puertas. El Veloster no es desesperadamente lindo, aunque es imposible decir que no es bien parecido. Es importante resaltar que no es el auto más fotogénico del mundo, así que es considerablemente más guapo en persona. 
Por dentro, el Hyundai continúa con las líneas agresivas que caracterizan al exterior, aunque en una manera mucho mas sobria y elegante. Se destaca la consola central en forma de V, que posee un estilo moderno; incorporando una pantalla touchscreen y delicados botones. El tablero no difiere mucho del de otros modelos de la marca coreana, aunque sí cambia el diseño del volante y asientos. Francamente, el interior del Veloster es un hermoso lugar para estar, ya que todo es moderno y agradable a los sentidos. Además, es agradable sentir que las partes no se van a caer en el futuro cercano, a diferencia de lo que pasa en otros vehículos.
El equipamiento no fue decidido por la marca, sino que se sometió a votación de los potenciales clientes por medio de una encuesta online. En el tema seguridad, los resultados muestran que la mayoría del público quiere 6 airbags y control de tracción y de estabilidad incluidos de estándar. El equipamiento final incorpora, además de lo seleccionado por la gente, frenos ABS, luces LED y antiniebla, regulador de altura de faros y algo llamado VSM (Vehicle Stability Management). 
Además de dispositivos en seguridad, el Veloster también ofrece un gran confort, con techo panorámico, conectividad con casi cualquier aparato (como celulares, MP3, etc.), sensores de estacionamiento, entre muchas otras cosas más.
El precio del compacto coreano comienza en los U$D 35.400 (182.000 pesos argentinos) en la version manual y llega a los U$D 36.900 ($ 190.000) el modelo que equipa la caja automática. El equipamiento interior y de seguridad es igual para ambas versiones. 
El precio puede parecer muy elevado, ya que el Veloster no ofrece comodidad, practicalidad ni una carrocería tan linda que justifique el precio. Ni siquiera lo compensa con una potencia mucho mayor a la de un auto promedio. Pero el precio es entendible cuando se mira a la competencia. El enemigo más cercano en precio y características es el Volkswagen Scirocco, cuyos precios empiezan en los $ 204.000 (argentinos). Y el Scirocco es el más barato, ya que hay otros competidores que superan los $ 250.000. 
Es verdad que el Veloster no ofrece lo que uno podría esperar por ese precio, pero también es verdad que es el más barato en la categoría de compactos deportivos de lujo. Y, además, se obtiene la fiabilidad que sólo marcas como Honda o Hyundai pueden ofrecer. El Veloster es una gran alternativa como un compacto deportivo diferente, aunque el precio genere algo de rechazo. 

jueves, 28 de febrero de 2013

Agus sobre: Volkswagen Tiguan

La Tiguan es la SUV crossover mediana que la automotriz alemana vende en la actualidad. Producida desde el año 2007 y nombrada en honor a la combinación entre los dialectos alemanes para tigre e iguana, esta Volkswagen logró un gran éxito en mercados como los de Estados Unidos, Europa, China y Australia. 
En el mercado Argentino, VW (Volkswagen) vende la Tiguan en cuatro versiones diferentes: Sport & Style, Exclusive, Elegance y Premium. 
Ubicado al frente, el propulsor es un 4 en línea de 2.0 L el cual se ofrece tanto naftero como diésel (a diferencia de la mayoría de los demás autos, en el VW todas las versiones utilizan los mismos motores). El naftero produce 200 HP (203 CV) y es capaz de llegar a 210 km/h así como de ir de 0 a 100 en 8.3 segundos. El diesel, en cambio, produce 140 HP (142 CV), llega sólo a los 182 km/h y viaja de 0 a 100 en 10.7 segundos. Como compensación, éste último reduce el consumo desde 11.2 km/L (naftero) hasta 13.3 km/L.
El motor diésel equipa una transmisión automática de 6 velocidades, y el naftero utiliza una caja manual con la misma cantidad de cambios. En todas las versiones la tracción es 4x4 (4motion).
En el exterior, la Tiguan tiene un aspecto muy pacífico y placentero. El mayor esfuerzo se puso en el frente, y así se convierte en la parte que más llama la atención. La trompa ciertamente es lo más atractivo, con las luces integradas a la parrilla y la línea del capot que da forma a los faros. Los laterales y la cola mantienen un aire de elegancia, aunque también se destacan algunas características propias de un crossover.
Por dentro, la Tiguan es un muy lindo lugar dónde estar. Todo el tablero y la consola están hechos de un plástico de gran calidad que, sumados a los asientos de cuero (que equipan los modelos Exclusive en adelante) dan como resultado un agradable ambiente. El equipamiento interior es simplemente grandioso: computadora con pantalla LCD multifunción a color, butacas deportivas, control crucero y radio touchscreen de ocho parlantes son algunos de los artefactos que vienen de serie desde la versión más barata (Sport & Style). A medida que el precio sube, también lo hace el equipamiento (aunque a decir verdad ya es bastante completo), incluyendo GPS opcional en el modelo Elegance y finalmente añadido de serie en el modelo Premium. 
En el test de seguridad Euro NCAP logró cinco estrellas, aunque no extraña conociendo su equipamiento para la protección de los pasajeros. ABS, sensores de estacionamiento, detector de fatiga, control de estabilidad ESP, airbag para conductor y acompañante e indicador de presión de los neumáticos se destacan en la enorme lista de artefactos de seguridad; todos desde el modelo base. Lo único que me pareció raro es el hecho que no se hayan equipado más airbags que los dos del frente, pero aún así, no deja de ser excelente.
El precio empieza en los $ (argentinos) 260.000 la versión Sport & Style naftera, y llega a su punto máximo con la diésel Premium, a un valor de $ 361.000; pasando por $ 345.000 de la Exclusive diésel y $ 318.000 de la Premium naftera. En ese rango de precios y categoría, el único competidor del mercado es el Audi Q5 en sus modelos más baratos.
En conclusión, el Tiguan es otra de las SUV lujosas que se venden en nuestro mercado, a un alto precio. Tan alto, de hecho, que no la vas a ver muy seguido.